La eclosión tecnológica impulsa el crecimiento récord de ayudas a empresas en Salamanca

La eclosión tecnológica impulsa el crecimiento récord de ayudas a empresas en Salamanca

La eclosión tecnológica impulsa el crecimiento récord de ayudas a empresas en Salamanca

Augusto Cobos, director territorial del ICECYL, destaca que la provincia es un «foco emergente»

Salamanca se consolida como uno de los principales focos emergentes del sector tecnológico en Castilla y León. Así lo aseguró este martes el director territorial del ICECYL, Augusto Cobos, quien destacó el crecimiento de las ayudas a la creación de empresas en la provincia vinculado al auge de iniciativas tecnológicas y al dinamismo emprendedor que se está generando en torno a proyectos como Salamanca Tech.

Cobos participó en una jornada organizada junto a la Cámara de Comercio de Salamanca para dar a conocer las distintas líneas de apoyo económico que la Junta pone a disposición de autónomos, micropymes y pequeñas y medianas empresas. Durante su intervención, el representante autonómico insistió en que Salamanca está mostrando «un patrón diferente» al del resto de provincias de la Comunidad por el crecimiento de las ayudas relacionadas con la creación de nuevas empresas tecnológicas.

 

«Estamos viendo una eclosión del sector tecnológico en Salamanca», afirmó Cobos, quien relacionó este crecimiento con la colaboración entre instituciones como la Universidad de Salamanca, el Ayuntamiento y la propia Cámara de Comercio. Según explicó, este ecosistema está favoreciendo el nacimiento de nuevas iniciativas empresariales y una mayor demanda de subvenciones vinculadas al emprendimiento.

La Junta, recordó, puede subvencionar hasta el 50% de los gastos de constitución de nuevas empresas, una línea que se ha convertido en una de las más demandadas en la provincia. «Ese dinamismo se está reflejando claramente en el incremento de ayudas a la creación de empresas», señaló.

El crecimiento del tejido empresarial salmantino también se aprecia en los datos globales de ayudas concedidas durante los últimos años. Entre 2022 y 2025, la Junta concedió en Salamanca 534 ayudas a pequeñas y medianas empresas, frente a las 337 otorgadas entre 2018 y 2021. Esto supone un incremento superior al 60%.

Las subvenciones concedidas alcanzan los 19,7 millones de euros a fondo perdido y han permitido movilizar una inversión inducida de 44,5 millones. Según destacó Cobos, cada euro aportado por la Administración autonómica genera más de dos euros de inversión empresarial.

El aumento de la actividad económica también se refleja en el número de solicitudes recibidas por el ICECYL. Si entre 2019 y 2021 se registraban alrededor de 140 solicitudes anuales en Salamanca, en 2025 ya se han alcanzado las 289 peticiones, prácticamente el doble que hace cinco años.

Además de las ayudas a la creación de empresas, Salamanca destaca también por la fuerte demanda de apoyos para la internacionalización. En los últimos cuatro años se han concedido más de 170 ayudas en este ámbito, una cifra que, según Cobos, demuestra la necesidad de las empresas salmantinas de buscar mercados exteriores para poder crecer.

«Una empresa ubicada en Salamanca tiene un mercado local mucho más pequeño que una situada en Madrid y necesita salir fuera para ganar dimensión y competitividad», explicó. Por ello, la Junta mantiene programas de asesoramiento gratuito, estudios de mercado y apoyo a la exportación a través de una red de promotores repartidos en 24 destinos internacionales.

Durante la jornada, Cobos también puso en valor la reducción de los tiempos de tramitación de las ayudas. Las resoluciones vinculadas a creación de empresas se han agilizado un 31%, mientras que las de internacionalización se han reducido más de un 36% y las de innovación en torno a un 20%.

Entre las novedades anunciadas destaca además el refuerzo de las ayudas para digitalización básica dirigidas a autónomos y micropymes. Estas subvenciones podrán alcanzar hasta 1.800 euros para proyectos relacionados con programas de gestión, facturación digital o adquisición de equipamiento informático.

«El objetivo es que las ayudas sean más rápidas, más sencillas y que las empresas pierdan el miedo a trabajar con la administración», concluyó Cobos.